El buen tiempo que reina en Formentera a lo largo de todo el año y sus increíbles paisaje son suficiente motivo para lanzarse a descubrirla subido a lomos de una moto. Por eso, aquí te proponemos tres rutas perfectas para conocer la isla a fondo. Con EsFormentera.com encontrarás una amplia gama de motos para recorrer estas rutas ¿nos acompañas?

Ruta 1:

La Savina – Estany Pudent – Illetes – Llevant – Es Pujols

Arrancamos la moto en el puerto de la Savina para desde aquí poner rumbo hacia el Parque Natural de ses Salines d’Eivissa Formentera, probablemente el paisaje más increíble de toda la isla.

A pocos metros a las afueras del puerto, siguiendo la carretera principal, encontramos un desvío hacia la izquierda que se dirige al norte de Formentera. Es aquí donde comenzaremos a bordear el Estany Pudent, una laguna rodeada de salinas que conforma un original paisaje que recorreremos por una carretera que lo atraviesa.

Siguiendo un desvío en esta carretera será necesario adentrarse en el Parque Natural para poder descubrir la hermosa playa de Illetes, una de la mejores del mundo repleta de azules turquesa y arena blanca que se combinan para ofrecer una estampa hipnotizante. Por si eso no fuera suficiente, a espaldas de esta playa también encontramos otra playa de igual belleza conocida como playa de Llevant por su orientación este. En el caso que quieras recorrer esta zona, cabe recordar que el acceso al Parque Natural está prohibido para los quads.

Para terminar esta ruta nos dirigiremos hacia la zona de Es Pujols, el lugar perfecto para hacer un alto y disfrutar de la vida que respira cada una de sus calles, en especial el paseo marítimo. Así pues, es momento de aparcar la moto para finalizar esta ruta en cualquiera de sus estupendas terrazas.

 

Ruta 2:

La Savina – Sant Francesc – Ses Bardetes – Cala Saona – Cap de Barbaria

En esta segunda ruta te proponemos recorrer el poniente de Formentera hasta llegar al mítico cabo sur de la isla conocido como Cap de Barbaria.

El punto de partida será de nuevo el puerto de La Savina y desde ahí, seguiremos la carretera principal en dirección sur, en busca del primer lugar que visitaremos, el pueblo de Sant Francesc, centro neurálgico de la isla. Este pueblo de encanto bucólico es ideal para visitarlo durante el día como también cuando cae la noche, momento en el cual las terrazas se llenan de vida. Es también el lugar idóneo para comprar algún recuerdo o conocer la peculiar arquitectura de su iglesia fortificada.

Arrancamos la moto nuevamente para tomar la carretera de Barbaria que parte de Sant Francesc en dirección sur. Pasaremos por la barriada de Ses Bardetes desde donde comienza un camino de tierra que atraviesa los campos hasta llegar a la protagonista del poniente formenterés, la playa de Cala Saona. Se trata de un increíble arenal que se abre paso en una inmensa bahía de aguas turquesa.

Para finalizar esta ruta seguiremos la carretera de Barbaria hasta el punto más al sur de la isla. De repente nos encontraremos recorriendo una carretera serpenteante que atraviesa un paisaje casi lunar. Al final de ella se alza el mítico faro de Barbaria, al cual llegaremos tras recorrer el último kilómetro a pie pues habrá que dejar la moto en un parking disuasorio, pero valdrá la pena el paseo pues desde estos acantilados contemplaremos una puesta de sol asombrosa para poner punto y final a la ruta.

 

Ruta 3:

La Savina – Sant Ferran – Migjorn – Caló des Mort – Pilar de la mola – Faro de la Mola

Esta última ruta es para los amantes de la carretera, pues a través de ella recorreremos toda la isla de extremo a extremo. Desde la Savina seguiremos la carretera principal que atraviesa la isla. Tras dejar atrás Sant Francesc el siguiente pueblo que encontramos es Sant Ferran, otro lugar digno de parada pues sus calles y arquitectura nos trasladan a la Formentera más auténtica.

Retomamos la carretera en dirección  este para llegar al pie de la montaña más alta de la isla, La Mola. Antes de ascenderla es obligatorio hacer parada en la playa de Migjorn, un inmenso arenal que comienza al pie de esta montaña y se despliega a lo largo de la costa sur de la isla. En el extremo más oriental encontramos otro rincón escondido para guardar en el recuerdo, Caló des Morts, una pequeña cala rocosa de casas de pescador cuyas aguas cristalinas la hacen una de las más bellas de Formentera.

Tras esta pequeña pausa es hora de recorrer las curvas de esta carretera de montaña. El paisaje que contemplarás es de lo más asombroso ya que desde aquí observamos una completa panorámica de la isla. Al llegar a la cima nos encontraremos ante una inmensa llanura poblada de campos y bosque, kilómetros después, el pueblo del Pilar de la Mola. Éste es otro punto interesante para hacer aparcar la moto y conocer de cerca la paz que reina en esta parte de la isla, se trata de un pueblo pequeño que un par días a la semana cuenta con un mercadillo artesanal.

Después de este paseo, volvemos a montar en la moto para finalizar esta espectacular ruta, pues al final del camino hallaremos el faro de la Mola construido sobre un inmenso acantilado que un día inspiró a Julio Verne para escribir una de sus novelas.

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